
Entre las escasas pero rotundas excepciones de compañías españolas focalizadas expresamente en ciberseguridad resalta con especial relevancia S2 Grupo. En 2003 sus socios directores, José Miguel Rosell y Miguel Ángel Juan, dieron desde Valencia el pistoletazo de salida a un arriesgado pero entusiasmante proyecto centrado en la por entonces denominada “seguridad de la información”. Trece años después, con un cohesionado plantel de 230 especialistas, 10,5 millones de facturación previstos para este 2016 y una sólida expansión internacional amparada en un catálogo de servicios y desarrollos propios de última generación, parecen dar la razón a estos dos ingenieros industriales cuya singular formación ha propiciado un exitoso enfoque empresarial desde una perspectiva de la ciberseguridad actual desprovista del sesgo “informático-teléquico” que impide atisbar holísticamente la problemática que se cierne sobre una sociedad hiperconectada, irremediablemente encaminada a coquetear con todos los elementos de un complejísimo, frágil y deficientemente construido ecosistema digital necesitado de protectores y custodios.