Nº 104 ABRIL 2013
A finales de febrero se publicó en el BOD la Orden Ministerial, firmada lógicamente por el ministro Pedro Morenés, para crear y regular el Mando Conjunto de Ciberdefensa de las Fuerzas Armadas (MCCD), bajo la dependencia del Jefe del Estado Mayor de la Defensa, el cual nombrará a un General Comandante (lo que a fecha de cierre de esta edición todavía no ha sucedido).
José de la Peña Múñoz La creación del MCCD en España –“...Una unidad militar formada por un reducido número de efectivos, altamente cualificados...”– contribuye a que seamos un país presentable y consecuente, que ha de ir perfeccionando sus capacidades de defensa, explotación y respuesta, una gran ocasión para modernizar los rincones apolillados de nuestra industria patria. Se brinda a las Fuerzas Armadas, también, la oportunidad de dar a la sociedad civil y a sus estamentos policiales un valioso ejemplo al poder mostrarles una colaboración eficaz entre sus COS y el Cert-FAS. Mal no vendría, porque los objetivos más “rentables” de los ciberataques que pudieran perpetrarse hoy para atentar contra la Seguridad Nacional no son militares (nada nuevo), lo que significa que habrá que trazar –como en la tierra, la mar, el aire y el espacio exterior– una delgada línea roja competencial; menester, entre otros, para el que ya se creó en 2012 el Departamento de Seguridad Nacional, órgano permanente de asesoramiento y apoyo técnico en materia de Seguridad Nacional a la Presidencia del Gobierno.
Mientras tanto, seguiremos pendientes de la EECS (a fecha de cierre de esta edición no se ha publicado), a la que le ha ganado la carrera por nacer la Estrategia Europea de Ciberseguridad. Y para que la espera del alumbramiento de la nuestra pase en un suspiro, lector, le recomiendo la lectura de Hacker Épico, novela negra de Alejandro Ramos y Rodrigo Yepes (editada por Informática 64). No se la pierda.
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