Regreso al futuro: viajando al Criptoverso
Marty corre apresurado al laboratorio mostrando su creciente preocupación por lo que hacen llamar el āCriptoversoā. Necesita entender de dónde venimos para comprender hacia dónde vamos. Nos adentramos sin titubear en el Delorean, acelerando hasta que el ācondensador de fluzoā nos arroja en la dĆ©cada de los 90. Ćpica Ć©poca de los ahora viejunos digitales, venerando computadoras de pocos Mhz con botón de Turbo y unas pocas aplicaciones. La placentera mĆŗsica de un módem de pocos kilobaudios conectando a la InfoVia y dosificado a horas contadas. Ā”NiƱo/a, cuelga el telĆ©fono leƱe! Contenidos ingeniosos y vĆrgenes, foros de notĆcias Ć”vidos de conocimiento, espacios de chat sedientos de socialización, primeras cosechas de buscadores y servicios de correo gratuitos. Marty evoca la web 1.0 donde el valor estĆ” en el contador de visitantes.
El Delorean sigue su ruta ahora llegando al nuevo milenio. Llega el ADSL con megabits de velocidad para cualquier hijo de vecino. La computación móvil, las primeras tabletas y móviles como ladrillos empoderados por el āGüifiā y el 3G con centenares de aplicaciones para cualquier uso imaginable. Ojo Caperucita, ha llegado el lobo con āpiel de corderoā para conectarte con el leƱador, compartir recetas con la abuelita y ojear esa Ćŗltima capucha que saben que tanto le gusta. Sentimos la web 2.0 donde el valor estĆ” en los datos, troceados al servicio del ancestral arte de la influencia: āLo saben todo de tiā.

Carlos Fragoso
carlos@fragoso.eu
Retornamos de nuevo al presente, por fibra óptica o 4G encadenados a dispositivos con mĆ”s cĆ”maras que botones. Maestros de la comunicación mediante āwasalesā, videojugadores de talla mundial, seguidores de dioses del streaming, ālikeandoā los virales contenidos en video-segundos de pura adrenalina! Y no olvidemos nuestra santificada āCadena de Bloquesā que estĆ”s en la nubes, substrato del universo de las criptocosas: ya sean criptomonedas de perritos a gusto de Elon, cibercromos de simpĆ”ticos monos o el sufrido rescate en bitcones del Ćŗltimo ramonware. ĀæEstamos locos o quĆ©? El circo no estĆ” completo, Ā”pasen y vean!. Zucky nos tenĆa preparados el siguiente nivel, el metaverso. Vivimos la Web 2.5, la de los āinfluencersā. Momento de navegar al futuro Web 3.0. El 5G y sucedĆ”neos convierten la red en algo etĆ©reo. Nuestras manos se liberan de su esclavitud. ĀæLibertad? Nuestros ojos ahora observan la vida por los rosas cristales de la realidad aumentada, convivimos con nuestro asistente personal que nos acompaƱa por un mundo feliz teóricamente descentralizado, aquel que nos satisface con todo aquello que queramos ver y oĆr. ĀæVerdad Aldous Huxley? Nos ocultamos tras avatares y filtros restringen la interacción con aquellos con suficiente nivel de puntuación. El trabajo dejó de ser fĆsico y somos arquitectos digitales, creadores intelectuales y artĆsticos de contenidos empaquetados para poder ser consumidos por nuestros semejantes llenando nuestros āwalletsā. ĀæNuestro sueƱo? Comprar una ciberparcelita en algĆŗn lugar romĆ”ntico del metaverso donde poder dibujar a golpe de pĆxel lo que se nos antoje. Doc pregunta a Marty a su vuelta, āĀæquĆ© pudiste ver?ā āEl pulso del mundo que se acerca, convertirĆ” las interacciones en transacciones. Necesitamos estĆ”ndares y regulaciónā āyā¦ĀæHOLDeamos nuestros bitcoins?ā ⦠āPor supuesto. Ā”Nadie me llama gallina!ā
REFERENCIAS
⢠https://metaverse-standards.org/
⢠https://www.expansion.com/expansion-empleo/profesiones/2022/07/28/62e2bbd2468aebf10b8b4691.html
⢠https://cincodias.elpais.com/cincodias/2022/03/24/legal/1648105613_320699.html/


