Criterio para convertir datos en decisiones, incidentes en aprendizaje y seguridad en resiliencia
Diez años después, Forensic & Security sigue siendo, ante todo, una idea: cuando la evidencia manda, la seguridad mejora. Nacimos en el forense digital, como peritos informáticos acostumbrados a trabajar con precisión, cadena de custodia y explicación clara. Nuestros orígenes nos permiten dar un enfoque diferencial al servicio de SOC que prestamos hoy en día.
La última década ha ampliado nuestro alcance y también nuestro enfoque. Hemos pasado del análisis puntual a acompañar a organizaciones en todo el ciclo: prevención, detección, respuesta y aprendizaje. Hoy combinamos investigación, DFIR y operación continua desde un SOC con raíces forenses, preparado para entornos IT y OT. En la empresa, el reto ya no es solo detectar; es interpretar. El volumen de alertas, la diversidad de fuentes y la presión por decidir bien obligan a sumar contexto, trazabilidad y criterio. Por eso hemos apostado por automatización, correlación y conocimiento accionable para reducir falsos positivos y acelerar decisiones, cuando cada minuto cuenta. En entornos industriales, la convergencia IT y OT exige entender procesos, protocolos y disponibilidad: ahí hemos reforzado capacidades de monitorización, inventariado y respuesta para proteger la continuidad operativa sin frenar la producción.

Pilar Vila
CEO y cofundadora
FORENSIC & SECURITY
Los hitos hablan de ese camino. Incibe-Ventures nos reconoció como la mejor startup de ciberseguridad en España en 2019. Hemos compartido aprendizaje desde SOCs con enfoque forense en entornos industriales hasta iniciativas para pasar de las queries al diálogo en organizaciones. En esa línea, hemos desarrollado un agente conversacional de IA, apoyado en arquitecturas RAG, para democratizar el acceso a información del SOC, acelerar la búsqueda y justificar decisiones sin perder control. También participamos en la Compra Pública de Innovación de INCIBE con el proyecto SSOT, que refuerza nuestras capacidades de monitorización en entornos OT e IoT.
Hemos consolidado un compromiso que no se declara: se demuestra. La certificación ENS ALTO, sumada a ISO 27001, acredita el nivel de control y madurez con el que trabajamos como parte de la cadena de suministro de nuestros clientes. Porque la confianza –y la trazabilidad– no se improvisan: se construyen con procesos, evidencia y mejora continua.
También hemos aprendido en el camino. La profesionalización del cibercrimen, la complejidad cloud e híbrida, el auge del ransomware, los riesgos de terceros, la presión normativa (NIS2) y la escasez de talento nos obligan a mejorar cada día. Escalar sin perder rigor ha sido nuestro mayor desafío: crecer en equipos, cobertura y capacidades sin renunciar a la disciplina forense que nos define, ni a la humildad de seguir escuchando al cliente.
Miramos al futuro con la misma ambición que nos trajo hasta aquí: además de estar ya en la Red Nacional de SOCs estamos trabajando para entrar en FIRST para colaborar, compartir inteligencia y elevar estándares, y avanzar en la expansión internacional llevando nuestro método y nuestras soluciones a nuevos mercados. Seguiremos invirtiendo en tecnología, sí, pero sobre todo en criterio: el que convierte datos en decisiones, incidentes en aprendizaje y seguridad en resiliencia.


