TecnologĆ­as duales, nueva perspectiva para una nueva realidad

El tĆ©rmino tecnologĆ­as duales se aplica a aquĆ©llas que tienen un uso tanto civil como para fines de defensa y seguridad. El listado oficial en la Unión Europea de tecnologĆ­as y productos de uso dual precisarĆ­a de todo el espacio de esta publicación. Es interesante seƱalar que habitualmente el carĆ”cter civil o militar no reside en la ciencia bĆ”sica sino en la aplicación concreta. Esta clasificación no es simplemente acadĆ©mica, sino que sirve para ordenar polĆ­ticas de innovación e I+D, marcos de financiación, industriales, reglas de exportación… variables por cierto de acuerdo al Zeitgeist. No hace tanto que el sector de la Defensa tenĆ­a un atractivo dudoso en muchas esferas europeas, y eran legión las instituciones financieras cuyas polĆ­ticas excluĆ­an aplicar sus fondos en ese campo. En 2026 es el dinero el que estĆ” Ć”vido de buenas oportunidades de inversión industrial en Defensa. El pĆ©ndulo se ha desplazado.

Vivimos una revolución tecnológica que estĆ” redefiniendo el equilibrio geoestratĆ©gico mundial. El dominio de determinadas tecnologĆ­as crĆ­ticas ofrece la posibilidad de una supremacĆ­a económica y militar, que puede proyectarse como ā€˜soft’ y ā€˜hard power’. Cabe hablar de una ā€œcarrera geotecnológicaā€, con una marcada componente digital. Destacan la inteligencia artificial, las tecnologĆ­as cuĆ”nticas, la microelectrónica, la nube soberana, el 5G/6G… y, por supuesto, la ciberseguridad.

Ilustres lĆ­deres europeos (Letta, Draghi, Heitor, Niinisto…) han producido sucesivos informes estratĆ©gicos que convergen en la necesidad de mĆ”s innovación y mĆŗsculo industrial para sostener nuestra seguridad en el largo plazo. SoberanĆ­a tecnológica y autonomĆ­a estratĆ©gica no son consignas, sino un imperativo para la supervivencia. Ya en enero de 2024 la Comisión Europea en su libro blanco ā€œAdvancing European Economic Securityā€ apuntaba la necesidad de reforzar la I+D en tecnologĆ­as con potencial dual.

Carrera ā€œgeotecnológicaā€

Esta carrera geotecnológica dual tiene su expresión en la ciberseguridad y la ciberdefensa. Ciertamente, la ciberdefensa abre el campo a nuevas tecnologĆ­as, y a usos diferentes, derivados de las atribuciones del Estado en materia de Defensa y Seguridad. Las capacidades ofensivas (de verdad) son tal vez las mĆ”s evidentes, pero no las Ćŗnicas. En el moderno campo de batalla el ciberespacio es un (joven) dominio mĆ”s, junto a tierra, mar, aire y espacio y a su ā€œprimoā€, el cognitivo. La Defensa requiere un escenario de operaciones integrado al que sólo los campeones de la seguridad integral se han asomado. Por cierto, que de esta visión integrada emerge inmediatamente la necesaria colaboración pĆŗblico-privada. Las infraestructuras crĆ­ticas son un ejemplo claro.

AdemÔs de la perspectiva tecnológica, querría destacar dos tendencias relevantes en el escenario internacional de la ciberdefensa: la revisión de las doctrinas en materia de ciberoperaciones, y el papel del sector privado. Numerosos países estÔn reformando el marco legal para operaciones ofensivas y estÔn reclutando efectivos para desarrollarlas. Estos cambios doctrinales e inversiones en medios pivotan sobre la disponibilidad de talento y capacidades tecnológicas, en buena medida acumulados en el sector privado. La perspectiva dual aplica no sólo en la vertiente tecnológica, también emerge en la industrial a través de la colaboración público-privada.

El campo de batalla de Ucrania estĆ” dejando un legado de enseƱanzas. El ciberataque como vanguardia, el uso masivo de drones y de la IA, el papel de infraestructuras civiles de telecomunicaciones (Starlink)… tambiĆ©n ciclos de innovación acelerados hasta semanas y ejecutados frecuentemente en escenarios locales. En fin, el potencial de activos civiles proyectados al esfuerzo bĆ©lico.

El tamaño y dinÔmica del mercado objetivo hace del Ômbito civil el entorno mÔs propicio para atraer y rentabilizar inversiones masivas. Una aritmética particularmente relevante en el sector TIC, que ha puesto a disposición de la Defensa multitud de tecnologías maduradas en el Ômbito civil.

Industria cercana y de confianza

Por contra, la Defensa es el entorno específico para financiar desarrollos tecnológicos que tienen en las Fuerzas Armadas su usuario inicial y posiblemente único (excepto exportaciones). Esto requiere frecuentemente agregar demanda con aliados, o resignarse a descansar directamente en proveedores externos. Pero es una industria donde las reglas de competencia funcionan de manera diferente. Por eso es un entorno privilegiado para hacer política tecnológica e industrial. El beneficio de esa política es contar con una industria cercana y de confianza, con potencial exportador, lo cual ya proporcionaría un retorno económico, que podría verse acrecentado con la diversificación dual hacia el mercado civil.

El Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa recoge en su planteamiento muchas de las ideas que hemos apuntado: la relevancia de lo ciber, y la transversalidad del esfuerzo también en la propia Administración. Debemos impulsar esta perspectiva dual de tecnologías y actores. Abordar nuestros retos en Defensa de manera sinérgica con la oportunidad de potenciar capacidades industriales innovadoras, conectadas en un ecosistema que frecuentemente serÔ internacional y abierto a la incorporación de nuevos actores, los emprendedores entre ellos. Desde AMETIC, voz de la industria digital, podemos y queremos contribuir a estos objetivos de manera colaborativa.