Trasiego entre eslabones. Qué ligero equipaje para tan largo viaje

Pocos son los datos destinados a vivir únicamente en el seno de una organización. Circulan entre clientes, proveedores, administraciones y colaboradores externos, formando cadenas de suministro de información en las que basta un eslabón débil para comprometer el conjunto. Confidencialidad, integridad, control de acceso y trazabilidad deben preservarse incluso cuando el dato atraviesa fronteras organizativas y tecnológicas que ninguna de las partes gobierna por completo. La pregunta es inevitable: ¿podemos hacer que esas garantías acompañen al propio dato, sin depender de la seguridad de cada sistema, canal y organización por los que transita?