Los CISOs toman la palabra. El avance del machine learning, junto al de la IA generativa, la agĆ©ntica y los denominados modelos de frontera, y el uso de sistemas de IA propios, y gratuitos o por suscripción, ha convulsionado los cimientos de la prĆ”ctica de la gestión de riesgos. Pero en ningĆŗn frente con tanta virulencia como en la ciberseguridad en sĆ y en su intersección con la privacidad, algo que toca de lleno a la aplicación de sistemas y tecnologĆas de la información en organizaciones.
Esta fase evolutiva de la IA estĆ” Ćntimamente fusionada con la seguridad digital, la prevención del fraude y el cumplimiento legal, de tal suerte que no solo cae de lleno en el campo de actuación del CISO, sino en el de muchos mĆ”s Cs, aunque semejante hecho no quite ni un Ć”pice de inquietud a los equipos de ciberprotección que tienen que desarrollar su actividad en entornos que no disponen ni de seguridad ni de privacidad por diseƱo, incluyendo internamente a sus organizaciones y redes āestablesā de suministro.
Este momento histórico justifica sobradamente que SIC haya considerado procedente pulsar la opinión de los responsables de seguridad de la información. A los identificados como tales (o asimilables) se les ha formulado una única pregunta: ¿Cómo estÔ afectando a la gestión y operación de la ciberseguridad el uso de los sistemas de IA?
Han considerado oportuno contestar (se les rogó no mucho mÔs de cien palabras por respuesta) cerca de ochenta CISOs de distintos sectores y de Ômbito privado y público.
Lo que estos expertos opinan lo encontrarĆ” el lector en el especial de la sección ĆgoraSIC de esta edición. Su tĆtulo lo dice todo: āCISOs: la IA entra sin llamarā. Una cosa sĆ se puede adelantar: que la cosa, preocupa; pero no asusta.
SecurmĆ”tica 2026. Los dĆas 6, 7 y 8 de octubre tendrĆ” lugar en Madrid la trigesimosexta edición del Congreso Global de Ciberseguridad, Seguridad de la Información y Privacidad, en el que grandes usuarios y sus proveedores de referencia presentarĆ”n iniciativas y proyectos de interĆ©s profesional y empresarial en prĆ”cticamente todas las Ć”reas de actividad que conforman el universo de la gestión de riesgos de seguridad digital en sectores regulados, por regular y en redes de suministro.
En el programa del congreso se presta una especial atención al impacto de los sistemas de IA, a las acciones que pĆŗblicos y privados estĆ”n llevando a cabo para realizar una transición poscuĆ”ntica segura, la aplicación de IA a la ciberprotección en su relación con la gestión del fraude, la aplicación de las ciencias del comportamiento humano en la mejora del comportamiento ciberseguro en empresas y su medición, la transformación de la función de la ciberseguridad a tenor de los cambios que las TIC y los negocios estĆ”n experimentando, la plataformización y las arquitecturas multiagentes, la protección avanzada de entornos clĆnicos y la gestión de la ciberseguridad en escenarios OT/IoTs en infraestructuras crĆticas y estratĆ©gicas.
En pĆ”ginas interiores encontrarĆ” el lector un avance del programa de SecurmĆ”tica 2026, sin que el orden de aparición de conferencias y proyectos obedezca al orden real del programa, cuya versión definitiva estĆ” disponible en unos dĆas en www.securmatica.com.
EspaƱa y el incumplimiento de la trasposición de la NIS2. El pasado mes de julio la Comisión Europea decidió llevar a nuestro paĆs, Irlanda, Francia y PaĆses Bajos ante el Tribunal de Justicia de la UE por no haber notificado las medidas de trasposición al Derecho nacional de la directiva NIS2. La mayorĆa de estados miembros han cumplido con su obligación. El nuestro, no. Y por eso la Comisión Europea solicita al TJUE que imponga sanciones financieras āconsistentes en una cantidad a tanto alzado y multas diarias hasta la notificación de la transposición completaā.
Lo cierto es que las razones por las que el Gobierno no ha considerado procedente remitir (a fecha de cierre de esta edición, claro) a las Cortes Generales un proyecto de ley de Coordinación y Gobernanza de la Ciberseguridad, que es con el que se iniciarĆa el trĆ”mite parlamentario para llevar a cabo la trasposición, no son pĆŗblicas. Esperemos que no obedezcan a una consideración gubernamental del cumplimiento legal en materia de ciberseguridad europea como un hecho residual.


