SecurmĆ”tica 2024: lo que sĆ se estĆ” haciendo. En las maƱanas de los dĆas 8, 9 y 10 de octubre tendrĆ” lugar en Madrid la celebración de la XXXIV edición del congreso SecurmĆ”tica, organizado por SIC. Su lema: āManos a la obra... y bien acompaƱadosā, que no deja de ser una forma mĆ”s de expresar el ideario fundacional del congreso, a saber: que los CISO y su cadena de valor, en colaboración con profesionales de ciberseguridad de sus proveedores, expongan algunas experiencias destacadas de lo que estĆ”n haciendo para mejorar la gestión de riesgos en sus organizaciones, sean estas privadas o pĆŗblicas y de cualquier sector afectado y concernido, que ādicho sea con la mejor de las intencionesā prĆ”cticamente es cualquiera, porque pocos resquicios van a quedar para escapar a lo esencial, a lo importante y a ser parte de las cadenas de suministro.
En pĆ”ginas interiores de esta edición encontrarĆ” el lector un avance del jugoso programa del congreso, que en sĆ mismo es una fuente de conocimiento y muestra multisectorial avanzada de los distintos frentes que conforman la gestión de riesgos asociados con la ciberseguridad IT-OT-IoT en sectores como banca, seguros, energĆa, transporte, sanidad, construcción, farmacia, mass media, viajes, certificación de productos y procesos, alimentación, telecomunicaciones y administraciones pĆŗblicas...
En esta ocasión, pronunciarĆ” la conferencia de apertura de SecurmĆ”tica Sergio Padilla, CDO (Chief Data Officer) y Responsable de la Oficina del Dato del Banco de EspaƱa, un excelente profesional que cuenta con una fructĆfera trayectoria como CISO (en la edición del congreso de 2022, y en su calidad por esas fechas de Responsable de Seguridad de la Información-RSI y Responsable de la Unidad de Riesgos y Seguridad de la Información del Banco de EspaƱa pronunció, junto a su compaƱero y Responsable de la Unidad de Ciberseguridad, Javier FernĆ”ndez-Sanguino, una brillante conferencia sobre el proceso de transformación de la gestión de la ciberseguridad en la Institución).
El hecho de que un CDO pronuncie la conferencia de inauguración de un congreso de ciberseguridad, seguridad de la información y privacidad es viva muestra de dos realidades que a veces nos pasan desapercibidas. La primera: que los directivos especializados en gestión de riesgos de ciberseguridad tienen conocimientos, atesoran experiencia y crĆan habilidades para llevar las riendas de otras Ć”reas de la gestión de los negocios y las actividades (viene tambiĆ©n a la memoria el caso de Daniel Barriuso, en Santander). Y la segunda: que despuĆ©s de una trayectoria como CISO, un CDO entiende el gobierno y la gestión de los datos de manera óptima.
NIS2: la pesadilla. AsĆ es como hay que entender el hasta la fecha calamitoso espectĆ”culo de la trasposición de esta Directiva a la legislación espaƱola. Y no porque tengamos todas las papeletas para pasarnos del 17 de octubre, sino por el espectĆ”culo que las estructuras de la (ciber)Seguridad Nacional han dado a un sector que esperaba que los responsables polĆticos y tĆ©cnicos de dar cauce al asunto tuvieran claras las cosas, y solucionadas las desavenencias y los desencuentros. Eso no lo salva ya ni una trasposición puntual.
QuizÔ no seamos el único estado miembro de la UE que llegue tarde. Pero sà el que mÔs mal ambiente haya creado entre las partes directamente implicadas en el proceso.
No obstante, la NIS2 ahĆ estĆ”. Y en esta edición hay un especial dedicado a algunos aspectos de alto nivel reflejados en su contenido tratados por expertos espaƱoles, al que se suma una información de cómo estĆ”n trasponiendo esta legislación comunitaria seis paĆses: Alemania, BĆ©lgica, Chequia, Eslovaquia, Italia y Polonia, al decir de los responsables concernidos.
BeDisruptive. Las circunstancias divulgadas que rodean la administración y gestión de esta sociedad son incompatibles con la confianza que un proveedor de servicios de ciberseguridad debe ser percibido en el mercado, como tenĆan que saber su General Manager y su Directora Global de Relaciones Institucionales. O no.
No, no son buenas noticias para el sector. Pero, sobre todo, suponen un amargo trago para esos buenos profesionales de la ciberseguridad que todos conocemos, y que en un momento de su carrera apostaron por trabajar y quedarse en BeDisruptive. Otros se fueron. O no entraron.


