IoMT… no es lo que te imaginas

Una buena muestra de la jungla terminológica que comparten el Ć”mbito de ciberseguridad y el militar lo encontramos en el acrónimo IoMT. Si hasta ahora el ā€˜Internet of Medical Things’ (IoMT) reclamaba refuerzos de ciberseguridad en hospitales y entornos de Salud, hoy el foco se traslada tambiĆ©n a su versión en Defensa: el ā€˜Internet of Military Things’. Tanto en uno como en el otro entorno, los fallos, ademĆ”s de costar dinero, pueden costar vidas.

Lo que nadie discute ya es que este último IoMT serÔ una de las grandes tendencias en ciberprotección de este lustro con estimaciones, según analistas como IntelMarketResearch, que anticipan un crecimiento desde los 10.320 millones de euros de este año a casi mÔs de 20.800 millones para 2031. Y todo ello bajo la presión que supone el impacto en este Ômbito de tecnologías como la IA. Ya en 2024, el Centro de Excelencia de Ciberdefensa Cooperativa de la OTAN (CCDCOE), presentó un informe que destacaba la necesidad de adoptar herramientas basadas en aprendizaje automÔtico para anticipar ciberataques y movimientos enemigos en el ciberespacio.

Y la NATO Communications and Information Agency (NCIA) estima que para 2026 la mitad de las operaciones digitales aliadas incorporarĆ”n algĆŗn tipo de componente de IA. Consciente de este desafĆ­o, la Alianza anunció en octubre, en su Conferencia de Ciberdefensa, la puesta en marcha de su Centro Integrado de Ciberdefensa (NICC), con el que se ā€œmejorarĆ” la protección de las redes de la OTAN y los Aliados y el uso del ciberespacio como dominio operativoā€. El mensaje es claro: el ciberespacio ha dejado de ser apoyo para convertirse en dominio operativo. El aƱo pasado, la Agencia Europea de Defensa (EDA) presentó un informe con su visión para 2040 apostando por una defensa europea conectada y cognitiva, pero tambiĆ©n capaz de hacer frente a nuevas ciberamenazas, congestión espectral y dependencia espacial.

TIAD (Destacamentos de Ventaja Informativa)

Países como Estados Unidos ya estÔn en ello. En 2026 desplegarÔ los denominados Destacamentos de Ventaja Informativa (Theater Information Advantage Detachments, TIAD), unidades híbridas, con 65 integrantes, y que, entre otras capacidades, incorporarÔn IA, ciberdefensa y guerra de información para gestionar grandes volúmenes de datos. En definitiva, el IoMT estÔ ganando terreno en el Ômbito militar, con aplicación evidente en conflictos como la invasión de Ucrania donde la lección es nítida: la ciberseguridad ya no es soporte, es logística de combate. Identidad robusta, cifrado híbrido, telemetría firmada y validación bajo degradación son hoy el verdadero blindaje del campo de batalla conectado.

Como dijo el militar prusiano Carl von Clausewitz, la guerra es el reino de la incertidumbre. Lo que estĆ” claro es que el despliegue masivo del IoMT ha comenzado su ā€˜cuenta atrĆ”s’, pero tambiĆ©n multiplica datos y dudas: cada interfaz es una trinchera. La solución no pasa por conectar mĆ”s dispositivos, sino por conectar mejor apostando por una identidad fuerte, Zero Trust tĆ”ctico, SBOM auditables, engaƱo controlado y pruebas en condiciones reales. Con la OTAN marcando doctrina, la EDA perfilando riesgos y capacidades, y Europa experimentando con 5G tĆ”ctico –como en Noruega, donde las Fuerzas Armadas han probado redes privadas móviles (Cells on Wheels) en el piloto 5G-FUDGE–, la defensa conectada deja de ser un titular para convertirse en realidad. Y, en este Ć”mbito, EspaƱa tendrĆ” que discernir quĆ© papel quiere jugar en este campo de batalla conectado. El contexto presupuestario acompaƱa, pero no todo es cuestión de dinero... y mĆ”s en ciberseguridad. Lo que estĆ” claro que el IoMT serĆ” una ventaja competitiva en el campo de batalla... o la ā€˜peor de las pesadillas’ para los que no anticipen su seguridad cibernĆ©tica.