”MÔs madera!: Tecnología vs seguridad vs facilidad de uso

A partir del pasado octubre las entidades financieras en Europa estĆ”n obligadas a ofrecer a sus clientes transferencias inmediatas dentro de la zona Ćŗnica de pagos en euros (SEPA). Esto implica que en el momento en el que introduces el nombre del titular y el IBAN, el identificador de cuenta bancaria, el importe y autorizas la transferencia desde tu navegador o telĆ©fono móvil, dicho dinero llega al destinatario, con un mĆ”ximo de 10 segundos de duración entre emisión y recepción. Para un ingeniero trabajando con computadores, ver cómo la cuenta destino recibe la transferencia y la aƱade al saldo en ā€œtiempo realā€, es como cuando un montaƱero alcanza la cumbre de un ocho mil con Ć©xito.

El reglamento europeo 2024/886 establece que las comisiones que puede cobrar el proveedor de servicio de pagos a los ordenantes y beneficiarios de dichas transferencias no pueden ser mayores que las que ya se cobraban con otro tipo de transferencias. En la prƔctica, esto significa que la mayor parte de esas transferencias son gratuitas.

El mismo reglamento establece que el banco emisor estÔ obligado a verificar gratuitamente antes de la transferencia que el nombre del beneficiario coincide con el IBAN proporcionado. Es probable que el lector haya recibido alguna comunicación de su banco relacionada con este tema. Este proceso de verificación en la mayoría de los casos se traslada al cliente. Tendremos que contestar a una pregunta similar a esta:

Has ordenado una transferencia a un beneficiario cuyo nombre ā€œcasiā€ coincide con el nombre que tenemos en nuestra base de datos de clientes. Muy interesante. Para ello, es comĆŗn utilizar algoritmos de distancia de edición basado en coincidencia difusa (ā€œfuzzy matchingā€). Al final, el cliente es el responsable final de lanzar o no la transacción.

Como medida de seguridad adicional, muchos bancos han establecido, si no lo hicieron ya, límites diarios y para cada transacción, que cada uno de sus clientes puede configurar conforme a sus necesidades.

Como profesionales de la seguridad de la información, no dudamos en reconocer que todas estas nuevas medidas, verificación del nombre del destinatario y establecimiento de límites, son el precio a pagar para poder ofrecer transferencias instantÔneas. También somos conscientes de que estas medidas aumentan la fricción de uso para el cliente. Por ejemplo, para un potencial cliente que quiera transferir una cantidad mayor que su límite predeterminado, primero tendrÔ que aumentar ese límite antes de poder realizar su transferencia.

Seguiremos de cerca cómo evolucionarÔ el fraude y, mÔs en concreto, el fraude digital, con estos cambios en las transferencias de clientes bancarios. InstantÔneo también puede ser el brevísimo tiempo en el que el efectivo desaparece de nuestra cuenta y va a parar a un cajero automÔtico en una remota esquina.

En definitiva, un bonito ejemplo real de lo complejo que es alcanzar un equilibrio aceptable y sostenible entre la creciente capacidad tecnológica, la seguridad y la usabilidad para el cliente.