La metamorfosis del parquƩ

Este fin de semana –estamos a finales de octubre–, un familiar cercano recibió un mensaje: ā€œEl fin de nuestra etapaā€, escribĆ­a una excompaƱera de trabajo. Con Ć©l aƱadĆ­a un enlace a una noticia: ā€˜Six cambiarĆ” la plataforma espaƱola para unirla a la suiza y al mercado britĆ”nico Aquis’. Para los que no estamos en el mundo financiero no somos conscientes de su importancia, pero sĆ­, cuando se lleve a cabo dicho cambio, se tratarĆ” del final de una Ć©poca para la Bolsa espaƱola, al abandonar el histórico sistema SIBE (Sistema de Interconexión BursĆ”til EspaƱol), de contratación de acciones, entre otros usos, que estĆ” en funcionamiento desde 1989. Ahora, el grupo suizo SIX, uno de los mayores grupos de bolsas de valores de Europa y propietario de BME (Bolsas y Mercados EspaƱoles) unificarĆ” la plataforma tecnológica de sus tres mercados; el espaƱol, el suizo y la plataforma britĆ”nica Aquis, recientemente adquirida, marcando un antes y un despuĆ©s en la historia del mercado bursĆ”til. Los tres operarĆ”n sobre el motor ā€˜Aquis Equinox’, en el que las órdenes de compra y venta se ajustan a un precio en mercados de todo el mundo, con capacidad para operar las 24 horas del dĆ­a durante los 365 dĆ­as del aƱo. Pero este cambio, que promete mĆ”s eficiencia y armonización, tambiĆ©n me hizo reflexionar sobre un Ć”mbito del que, creo, no se habla tanto. Y es que, ĀæcuĆ”nto de preparadas estĆ”n las bolsas de valores para afrontar los riesgos cibernĆ©ticos que acompaƱan a su transformación en vista de la gran proliferación y sofisticación de las ciberamenazas?

Lógicamente, no es fÔcil encontrar detalles específicos sobre su ciberseguridad, ya que son sistemas muy sensibles. De hecho, los motores de trading son objetivos de alto valor, ya que no solo gestionan miles de millones en transacciones diarias, sino que representan la confianza y la estabilidad del sistema financiero en su conjunto. Y ya ha habido avisos que demuestran el interés de la ciberdelincuencia.

Este mismo aƱo, la Bolsa Nacional de Valores de la India (NSE) reconoció que sufre alrededor de 170 millones de intentos de intrusión diarios. Y registró la cifra rĆ©cord de 400 millones de ataques en un solo dĆ­a durante la ā€˜Operación Sindoor’, diseƱada como una simulación de ataques DDoS, aunque no se logró causar ningĆŗn daƱo. La dirección de la NSE seƱaló que, en caso de una brecha de seguridad, no solo se verĆ­an afectados los sistemas de la bolsa, sino todo lo que estĆ© conectado a ellos, haciendo hincapiĆ© en el posible efecto de las vulnerabilidades digitales en las redes interconectadas. Y aunque estos ataques no afectaron directamente al nĆŗcleo de los sistemas, una ciberamenaza con Ć©xito podrĆ­a tener consecuencias muy graves. Dado que, incluso, como explican desde la NSE, la creciente interconexión global y la complejidad de los sistemas han incrementado el riesgo de ciberataques a gran escala.

No cabe duda de que el cambio del SIBE al entorno Aquis Equinox simboliza la madurez digital de la Bolsa espaƱola, pero tambiĆ©n su entrada definitiva en la era del riesgo cibernĆ©tico. Una era que hace unas dĆ©cadas era inimaginable, ā€œcuando las operaciones se realizaban en corrosā€ –me cuentan–, ā€œcara a cara y a gritos, con lĆ”piz y libreta en mano, como estamos acostumbrados a ver en imĆ”genes. Era un tipo de mercado cercano donde agentes y operadores se conocĆ­anā€. ā€œEl SIBE, con el que trabajamos, digitalizó definitivamente el parquĆ© y permitió que la compraventa de acciones se realizara de forma electrónicaā€.

Así que, fue un salto revolucionario en el que la información se volvió mÔs instantÔnea y la geografía dejó de ser un obstÔculo. Y este sistema llega al final de su vida para dar paso al nuevo motor Aquis Equinox, que integrarÔ varios mercados y que se presenta como una infraestructura de última generación, que ofrece alta disponibilidad, robustez y tolerancia extrema a fallos. AdemÔs, su latencia ultrabaja, la capacidad de funcionamiento continuo y su compatibilidad con entornos híbridos (en local y nube) buscan ofrecer una operativa Ôgil, resiliente y lista para los retos de los próximos años. No cabe duda de que el nuevo mercado serÔ mÔs rÔpido y eficiente, pero su verdadero desafío serÔ demostrar que puede ser, ademÔs, aún mÔs seguro.