¿Será la directiva de pagos europea un motor de innovación?

La directiva europea 2015/2366, que deroga a la número 2007/64/CE, también conocida como PSD2 (Payment Systems Directive 2), establece nuevas reglas y oportunidades para los proveedores de pagos en Europa. Entrará en vigor el 14 de septiembre de 2019. Las instituciones financieras que ofrecen servicios de pagos a minoristas y mayoristas en la Unión Europea publicaron sus interfaces de programación (APIs) en Internet seis meses antes, en marzo de 2019. De este modo, los proveedores de servicios de pagos, tanto de información de cuentas como de iniciación de pagos, pueden comprobar si cumplen con los estándares técnicos de PSD2.

Usando los acrónimos de PSD2, las instituciones financieras son las que proporcionan el servicio de cuentas: ASPSPs (Account Servicing Payment Service Provider). Los proveedores de servicios de información de cuentas (PISPs, Payment Initiation Service Providers) y proveedores de servicios de iniciación de pagos (AISP, Account Information Service Provider) son las otras terceras partes. Reciben el acrónimo genérico de TPPs (Third Party Payment System Provider).

El 14 de septiembre de 2019 es la fecha límite para que todos los proveedores de servicios de pagos en Europa cumplan con los estándares técnicos de PSD2. Estos incluyen requisitos para la autenticación del cliente y para la comunicación de la información. Así, aquellas partes que proporcionen una API de forma estable y disponible, podrán no aceptar el uso de la técnica menos elegante de “screen scraping” (una forma de automatizar la navegación en una web como si realmente fuera el usuario).

Esta directiva tiene por objetivo aumentar la competitividad entre los pagos online. Adicionalmente, al tiempo que se ofrecen nuevos e innovadores servicios, estos se proporcionan con mayores garantías de seguridad.

El cambio ha despertado mucha expectación. Se desconoce realmente su impacto en el cliente. Al aumentar la accesibilidad de los datos y de las transferencias bancarias, se espera un aumento del número de actores en esta industria, no sólo de nuevas y pequeñas compañías de emprendedores, conocidas como “fintech”, sino también de grandes compañías tecnológicas.

Será muy interesante seguir el desarrollo de este nuevo escenario, desde el punto de vista de la realización de pagos de modos distintos a los actuales así como desde el punto de vista de los agregadores de información de cuentas bancarias. Este último campo ejemplifica el permanente equilibrio inestable entre la seguridad online y la usabilidad de aplicaciones.

Poder ver toda la información financiera en una única interfaz independientemente del número de bancos que se use es aún un deseo de muchos clientes más que una realidad. Desde el punto de vista de usuario, su atractivo es indudable. Desde el punto de la seguridad, supone un nuevo desafío, alcanzable no obstante, si se implementa siguiendo patrones seguros de desarrollo software.

Tras la agregación de información financiera, el siguiente paso sería encontrar soluciones innovadoras y seguras, que transformen el modo en el que un cliente interactúa con sus bancos: transferencias sin tener que teclear largos códigos, aprendizaje de nuestros patrones de uso, posibilidad de compartir información con otros clientes, etc. Confiemos en que la introducción de PSD2 sea el principio de una transformación de los servicios financieros con interfaces más innovadores que los actuales.

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